mi primera casa

piscina

alberca

En parte con animo de justificar la nula actividad del blog y también buscando mostrar lo que uno hace, aquí comparto la obra – ya terminada y felizmente vivida desde hace unos meses – que como arquitecto y responsable de obra me ocupo por algo mas de un año aquí en Tulum.

Son muchas MUCHAS GRACIAS que dar, para empezar como no a mi cliente por la confianza, a México por lo aquí vivido y al municipio de Tulum, QR. México.

También y muy muy importante a todos los que dieron mano o trabajaron cada día (o solo algunos días) aguantandome. A lo largo del proceso de preparación de planos, licencias y como no día a día durante la construcción. Lógicamente he tenido que recurrir a distintos profesionales, a todos ellos mi mas sincero agradecimiento por el trabajo realizado.

Nunca fui a escuela de arquitectura, pero crecí y vivi muchos años junto a maestros en la materia como quizá pocos estudiantes de arquitectura nunca tengan. Soy nieto, hijo, sobrino y primo de arquitectos… y los viajes y amigos me han permitido conocer la obra de otros también muy talentosos.

detalle agua

Mucho que agradecer a mi padre quien por años me invitaba a acompañarle a visitas de obras de todo tipo y por toda España, y dada mi edad no había manera de decirle que tenia otros planes. Lo recordaba cada mañana cuando recorría esta obra revisando la tarea del día y ahora cuando visito otras. Hay cosas que solo uno ve… y en fin para eso estamos.

mansarda

También mucho que agradecer al abuelo, “arquitecto completo” lo llamaba una publicación no recuerdo si del Colegio de Arquitectos de Madrid o de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de la cual fue por muchos años el academico mas veterano, bibliotecario y responsable de su archivo.

Algo se me quedo de tanto escuchar y nunca olvidare la visita guiada en esos archivos por el restaurados de la Academia, descubriendo y aprendiendo de el y quien nos acompaño ante cada obra, sobre los tesoros de los españoles y el mundo que durante sus últimos años con tanto celo custodio.

Ya estoy avanzado en la construcción de la segunda obra y pensando en la tercera, cuarta…., en fin soy muy afortunado y lo paso bien que de eso se trata, creando, experimentando con los materiales que la zona ofrece muchos de los cuales los Mayas ya utilizaban; y por que no decirlo me siento como quizá se sintieron los discípulos del pintor Francisco de Goya cuando este (fundador de la Academia hace ya unos siglos) les venia a decir en palabras de la época que las academias solo sirven para ofrecer las condiciones necesarias donde permitir a los que allí asisten dejar su talento creativo y sentimientos volar.

restaurada

Gracias Maestros!! Tengo mucho aun por mejorar y seguir volando, pero el cliente y sus visitas están muy contentos y eso es lo importante. GRACIAS!!!

collage madera entrada

Sueños y Metáforas.


Hay veces que uno sueña tan real, que al menos por un tiempo lo recuerda perfectamente llegando incluso por momentos a creer que uno si lo vivió. Eso me paso a mi hace ya unos cuantos años y tengo que reconocer que me toco hacer memoria de viajes para llegar a la dolorosa conclusión que había sido un sueño.

Los Mayas entre otros muchos detalles que tiene Tulum, colocaron dos ventanas en el templo principal, que vistas desde el mar en los tiempos adecuados, permitían a los visitantes amigos e informados entrar navegando sin riesgo de quedar atrapados por el arrecife de coral que nos cuida, que en aquellos tiempos sin duda era mas frondoso y motivo importante de porque se instalaron aquí.

llegando desde el marFue hace unas semanas que camino a nadar en el arrecife con un pescador local, navegamos frente las ruinas y aunque no hicimos el paso por el canal de 30 metros que según me contó el pescador aun hoy ellos utilizan orientándose con las ventanas, recordé perfecto la escena de aquella vez que junto con unos amigos y llegando desde Playa del Carmen, entrábamos navegando usando como guía las dos ventanas del templo principal, cuidándonos mucho de siempre poder ver la luz por ambas ventanas simultáneamente, pues como en tantas otras cosas de la vida, en caso de perderlas (la luz) sin duda quedaríamos atrapados.

Hoy vivo en Tulum y tengo claro que sin luz, mejor nada. Que listos eran estos Mayas!!

soñador