un paseo por las ruinas

Visitar las ruinas siempre es un lujo. No importa que ya hayan pasado muchos años y visitas desde aquellas primeras veces, cuando uno podía nadar solo en la playa principal donde lo hacían los Mayas y a la salida apenas encontraba puestos para turistas o taxis.

Yo prefiero temprano con poca gente, pero si al final la visita es en domingo y por la tarde tampoco importa pues la magia esta por todos lados. Basta caminar con respeto y las sensaciones llegan.

Quizá sean nuestras playas las que hoy nos dan mas fama, pero son sin duda las ruinas y el legado tanto cultural como energético que los  Mayas aquí dejaron lo que hacen de Tulum un lugar mágico y especial. Hay que respetarlo…

Sueños y Metáforas.


Hay veces que uno sueña tan real, que al menos por un tiempo lo recuerda perfectamente llegando incluso por momentos a creer que uno si lo vivió. Eso me paso a mi hace ya unos cuantos años y tengo que reconocer que me toco hacer memoria de viajes para llegar a la dolorosa conclusión que había sido un sueño.

Los Mayas entre otros muchos detalles que tiene Tulum, colocaron dos ventanas en el templo principal, que vistas desde el mar en los tiempos adecuados, permitían a los visitantes amigos e informados entrar navegando sin riesgo de quedar atrapados por el arrecife de coral que nos cuida, que en aquellos tiempos sin duda era mas frondoso y motivo importante de porque se instalaron aquí.

llegando desde el marFue hace unas semanas que camino a nadar en el arrecife con un pescador local, navegamos frente las ruinas y aunque no hicimos el paso por el canal de 30 metros que según me contó el pescador aun hoy ellos utilizan orientándose con las ventanas, recordé perfecto la escena de aquella vez que junto con unos amigos y llegando desde Playa del Carmen, entrábamos navegando usando como guía las dos ventanas del templo principal, cuidándonos mucho de siempre poder ver la luz por ambas ventanas simultáneamente, pues como en tantas otras cosas de la vida, en caso de perderlas (la luz) sin duda quedaríamos atrapados.

Hoy vivo en Tulum y tengo claro que sin luz, mejor nada. Que listos eran estos Mayas!!

soñador

chichén itza, que maravilla

gran piramide de Chichén Izta

gran piramide de Chichén Izta

A una hora de Tulum, pasando Valladolid están las ruinas de Chichén Izta. Una maravilla, ahora del mundo moderno y si antes no lo eran del antiguo, es por que los que en su día hicieron aquella lista con el Coloso de Rodas, el faro de Alexandria o los Jardines colgantes de Babilonia… entre otros, no podrían haber conocido de su existencia pues les quedaba muy lejos y ni habían sido descubiertas por lo que hoy llamamos “civilización”.

Tulum esta en un cruce de caminos por los que llegar a mil destinos que descubrir.  Empiezo por Chichén Izta,  sin duda fundamental. Lo ideal es llegar al atardecer para cenar y dormir allí, y así poder entrar a las ruinas en el primer turno, antes que lleguen los autobuses llenos de visitantes.

Nada como pasear entre tanta historia, tranquilo, sin ruidos; con uno mismo como mejor compañía y quizá alguien próximo para comentar las sensaciones.